Europa ha emprendido un ambicioso proceso de transformación para reforzar su autonomía estratégica y reducir su dependencia de otros países en ámbitos esenciales como la defensa, la energía, la tecnología, la sanidad, la seguridad alimentaria y la industria.
Esta transformación podría tener importantes consecuencias para los inversores. Tal y como explica el gestor Lazare Hounhouayenou en su conversación con Daniel Morris, estratega jefe de mercados, está previsto invertir alrededor de 1,8 billones de euros de aquí a 2035 a través de importantes iniciativas europeas y nacionales.
Estas inversiones podrían generar importantes oportunidades a largo plazo para las compañías europeas con presencia en estos sectores estratégicos, lo que podría impulsar su crecimiento y sus beneficios. La inversión en defensa ya está aumentando, mientras que las medidas destinadas a proteger sectores estratégicos e impulsar la inversión en la industria espacial y tecnológica apuntan a un cambio más amplio en la política industrial europea.
Sin embargo, el camino no estará exento de dificultades. Las diferencias entre las prioridades nacionales, los obstáculos normativos y la complejidad de los procesos de toma de decisiones en Europa podrían generar volatilidad a corto plazo. «No obstante, el rumbo que está tomando Europa es cada vez más claro: la región es consciente de sus vulnerabilidades y está adoptando medidas concretas para hacerles frente».
En este podcast analizamos cómo la autonomía estratégica europea está abriendo nuevas oportunidades para los inversores.
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Autonomía estratégica europea: una oportunidad de inversión de 1,8 billones de euros
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Daniel Morris: Hola y bienvenidos al podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management, donde nuestros equipos de inversión comparten su visión, análisis y perspectivas, en español, gracias a la inteligencia artificial.
En este episodio, hablaremos sobre la autonomía estratégica europea. Soy Daniel Morris, estratega jefe de mercado, y hoy me acompaña el gestor Lazare Hounhouayenou.
Bienvenido, Lazare, y gracias por participar en el podcast de hoy.
Lazare Hounhouayenou: Es un placer estar aquí.
DM: Todos somos conscientes del volumen de inversión que se está destinando al desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial: billones de dólares en Estados Unidos, pero también cantidades importantes en otras regiones, sin duda en Europa. Sin embargo, quizá no seamos tan conscientes de lo que está ocurriendo en Europa en torno a las iniciativas de autonomía estratégica. Según tengo entendido, está previsto destinar alrededor de 1,8 billones de euros a este ámbito en los próximos años. Pero pongámonos en situación. Para empezar, ¿podrías darnos una definición sencilla y concisa de qué es la autonomía estratégica?
LH: La autonomía estratégica se refiere a la capacidad de un Estado, o de un grupo de Estados, como en este caso la Unión Europea, para actuar de forma independiente en el ámbito internacional y defender sus intereses frente a las grandes potencias mundiales en áreas consideradas esenciales.
Tanto los medios utilizados para alcanzar estos objetivos como los criterios para evaluar la soberanía han ido evolucionando con el tiempo. En la década de 1960, la soberanía de un Estado se medía por su poder industrial y militar. Hoy, con el auge de la inteligencia artificial, también depende de factores como los centros de datos y los modelos de inteligencia artificial.
Esta evolución plantea nuevos interrogantes, como, por ejemplo, si el control de los microchips y los centros de datos ha sustituido al control de las fronteras físicas. O si un Estado puede seguir manteniendo su soberanía cultural y política cuando sus ciudadanos acceden a la información, se comunican y forman sus opiniones a través de algoritmos de inteligencia artificial desarrollados bajo otra jurisdicción.
En un mundo cada vez más polarizado, ¿qué posición ocupa Europa y en qué ámbitos puede generar valor a largo plazo aprovechando sus fortalezas? Consideramos que recuperar su soberanía es una necesidad ineludible para Europa, que debe redefinir su posición en este nuevo escenario geopolítico.
Para ello, Europa debe reducir su dependencia de otros países, incluidos algunos de sus aliados tradicionales, en diversos sectores. La defensa es uno de ellos, pero también debemos mencionar los recursos energéticos, la industria, la tecnología, la sanidad y la seguridad alimentaria.
DM: Sin duda, se trata de una iniciativa de gran alcance. Pero ¿podrías explicarnos qué relación existe entre estas iniciativas y por qué el avance de Europa hacia una mayor autonomía estratégica es importante para los inversores?
LH: Desde el año 2022, la Unión Europea y varios países europeos han ido poniendo en marcha importantes iniciativas que contemplan inversiones de gran envergadura para reforzar la autonomía de Europa en sectores considerados estratégicos y esenciales. Si tenemos en cuenta únicamente los principales programas, calculamos que de aquí a 2035 se movilizarán inversiones por un importe cercano a los 1,8 billones de euros.
Como es lógico, se espera que las compañías industriales europeas con presencia en estos sectores se beneficien de esta potente tendencia de inversión a largo plazo. En este contexto, los inversores tienen la oportunidad de posicionarse a largo plazo en sectores con sólidas perspectivas de crecimiento y, al mismo tiempo, contribuir al avance de Europa hacia una mayor autonomía estratégica.
DM: En cuanto a estas iniciativas, ¿se están empezando a notar los efectos de las decisiones adoptadas por Europa? Es decir, ¿se están produciendo avances o, por el contrario, están surgiendo obstáculos, retrasos y rivalidades que podrían explicar el escepticismo de algunos y generar cierta volatilidad a corto plazo?
LH: Europa está avanzando en la dirección correcta, aunque los progresos nunca son lo suficientemente rápidos. Ante la urgencia de la situación, está replanteándose su modelo de gobierno y reconoce que sus procesos de toma de decisiones carecen de la agilidad necesaria.
Recientemente, Alemania y Francia propusieron crear un nuevo marco de cooperación que reúna a las seis mayores economías de la Unión Europea. El objetivo es superar la lentitud de los procesos de toma de decisiones en el seno de la UE y permitir que este grupo de países avance con mayor rapidez en sus prioridades económicas y estratégicas.
Al mismo tiempo, Europa ha adoptado medidas concretas en materia de defensa. Por ejemplo, estamos viendo cómo los Estados miembros de la UE aceleran su gasto para cumplir el objetivo de la OTAN de destinar el 3,5% del PIB al gasto básico en defensa de aquí a 2035. La cumbre de la OTAN celebrada el pasado mes de junio en Turquía no ha hecho sino confirmar esta tendencia.
Europa también ha tomado medidas para proteger su industria siderúrgica mediante un plan de acción de carácter proteccionista que contempla un aumento del 50% de los aranceles y una reducción del 47% de las cuotas de importación.
Por otro lado, en un sector tan crucial como el espacial, la Agencia Espacial Europea ha aprobado un presupuesto de 22.000 millones de euros para el periodo 2026-2028, lo que supone un incremento de casi el 30%. El objetivo es reforzar la autonomía estratégica de Europa en materia de tecnología y misiones espaciales.
Estos son solo algunos ejemplos de las propuestas y decisiones adoptadas, que demuestra claramente que Europa está avanzando en su planteamiento estratégico, mejorando su modelo de gobierno y adoptando medidas concretas. Sin embargo, todavía tiene numerosos retos por delante, ya que los intereses y las prioridades varían de un país a otro, algo perfectamente comprensible cuando hay 27 Estados miembros implicados. Estas discrepancias generarán volatilidad en torno a las iniciativas de autonomía estratégica.
No obstante, creemos que es importante adoptar una perspectiva más amplia y centrarse en la evolución a medio y largo plazo, que, en nuestra opinión, apunta en la dirección correcta.
DM: Lazare, me gustaría resumir lo que nos has contado hoy. Nos has explicado que, en esencia, la autonomía estratégica europea engloba una serie de políticas e iniciativas destinadas a que Europa pueda actuar con mayor independencia en el ámbito internacional, con especial atención a numerosos sectores, como la industria, la defensa o la inteligencia artificial, por citar solo algunos. También has destacado que está previsto invertir 1,8 billones de euros en los próximos años.
Para los inversores, la importancia de estas iniciativas radica en que buena parte de esos recursos se destinará a las compañías, lo que, en última instancia, debería impulsar sus beneficios. Has comentado que los avances no se están produciendo con la rapidez ni la fluidez que nos gustaría, pero lo importante es tener presente que Europa avanza en la dirección correcta. Es consciente de los problemas a los que se enfrenta y está trabajando para darles solución. Bueno, Lazare, muchas gracias por acompañarme en el episodio de hoy.
LH: Gracias a ti, Daniel, ha sido un placer hablar contigo.
DM: Pues así terminamos nuestro episodio de Talking Heads. Si desean más información, no duden en ponerse en contacto con BNP Paribas Asset Management, o consultar nuestro sitio web BNP Paribas Asset Management – España Inversor profesional – BNPP AM. También pueden escuchar el podcast y suscribirse a Talking Heads en YouTube, Spotify, o a través de tu plataforma habitual.
Han escuchado el podcast Talking Heads de BNP Paribas Asset Management conmigo, Daniel Morris, y Lazare Hounhouayenou.
¡Cuídense!