El mercado descuenta un endurecimiento monetario excesivo. La respuesta de Olivier de Larouzière combina mayor exposición a vencimientos intermedios, bonos ligados a la inflación y selección en crédito.
¿Hasta qué punto han descontado los bonos nuevas subidas de tipos? Esa es la pregunta que guía el análisis de Olivier tras un trimestre marcado por la resistencia del crecimiento y una inflación persistente.
La subida de las rentabilidades ha presionado los precios de los bonos, pero también ha mejorado las condiciones de entrada. Para aprovechar ese ajuste Olivier subraya que es necesario distinguir entre vencimientos: las oportunidades y los riesgos son diferentes en cada tramo de la curva.
Un cambio de expectativas con consecuencias para las carteras
La revisión de las perspectivas monetarias tiene un respaldo concreto. El 10 de septiembre de 2026, el BCE anunció una subida de 25 puntos básicos, que situó el tipo de la facilidad de depósito en el 2,50%, con efecto desde el 16 de septiembre.
En sus proyecciones de septiembre, el banco central estimaba una inflación media del 3% en 2026 y del 2,5% en 2027, todavía por encima de su objetivo del 2%. Al mismo tiempo, revisó al alza sus previsiones de crecimiento para ambos años. Esta combinación ayuda a explicar la presión sobre las expectativas de tipos.1
De Larouzière considera, sin embargo, que el mercado ha ido demasiado lejos al anticipar nuevas subidas. Esa valoración le lleva a aumentar la duración, la sensibilidad del precio de los bonos a los movimientos de tipos, concentrándose en vencimientos de dos a cinco años.
Por qué mantiene cautela con los plazos largos
El gestor identifica mayores riesgos en los vencimientos largos por la situación fiscal, el aumento de la oferta de deuda y la incertidumbre política. Por ello, favorece un posicionamiento que se beneficiaría de una mayor pendiente de la curva: un aumento de la diferencia entre las rentabilidades a largo y a corto plazo.
También ve argumentos para incrementar la exposición a bonos ligados a la inflación. Según su análisis, combinan rentabilidades reales más elevadas con expectativas de inflación implícitas relativamente contenidas, especialmente en Estados Unidos. No obstante, señala que su menor liquidez aconseja un horizonte de inversión más largo.
| Segmento | Posicionamiento | Principal riesgo que vigilar |
|---|---|---|
| Bonos a dos a cinco años | Aumentar duración de forma selectiva | Que los tipos suban más de lo previsto |
| Vencimientos largos | Mayor cautela | Déficits, nuevas emisiones e incertidumbre política |
| Bonos ligados a la inflación | Incrementar exposición con horizonte largo | Liquidez y movimientos de los tipos reales |
| Crédito en euros con grado de inversión | Visión moderadamente positiva; preferencia por financieras y emisores BBB | Deterioro crediticio o valoraciones exigentes |
Fuente: transcripción del video “Fixed Income Quarterly Update – October 2026”, con Olivier de Larouzière en 02:17–04:13. Posicionamiento expresado en el vídeo, sujeto a cambios.
Selección también dentro del crédito
Olivier favorece las entidades financieras europeas y los emisores BBB, el escalón inferior del grado de inversión. Mantiene más cautela con el sector inmobiliario, por su sensibilidad a los tipos, y con determinados sectores defensivos cuyas valoraciones considera exigentes.
En high yield europeo, explica que ha añadido exposición selectivamente tras partir de un nivel de riesgo relativamente bajo, incluidos algunos bonos híbridos castigados por el mercado. En Estados Unidos, expresa su selección mediante una preferencia por emisores con calificación B, dentro de un posicionamiento agregado de riesgo próximo al de los índices.
Tres implicaciones para la asignación de activos
- Revisar dónde se concentra la duración. Dos fondos de renta fija pueden reaccionar de forma muy distinta a una subida de tipos según sus vencimientos.
- Separar riesgo de tipos y riesgo de crédito. Un mayor rendimiento puede compensar una mayor sensibilidad a los tipos, un mayor riesgo de impago o ambos.
- Ajustar el horizonte a la liquidez. La exposición a bonos ligados a la inflación y a segmentos menos líquidos debe encajar con las necesidades de la cartera.
El planteamiento del gestor combina oportunidades concretas con cautela ante los riesgos fiscales y de inflación. Su tesis depende de que el endurecimiento monetario final resulte más limitado de lo que descuenta el mercado. Este artículo recoge las principales ideas analizadas en el video “Fixed Income Quarterly Update – October 2026”, con Olivier de Larouzière.
[1] Fuente: https://www.ecb.europa.eu/press/pr/date/2026/html/ecb.mp260910~314e508016.en.html?