De los ecosistemas de IA a la recuperación industrial: el potencial de las small caps americanas

  • Las small caps americanas han registrado una notable recuperación desde mediados de 2025
  • Junto al respaldo que ofrece al auge de la inteligencia artificial, la expansión de la economía estadounidense también está impulsando el crecimiento
  • Las small caps ofrecen ventajas potenciales como una mayor diversificación y unas valoraciones atractivas 

El periodo comprendido entre la segunda mitad de 2025 y la primera de 2026 marcó un punto de inflexión para las empresas estadounidenses de menor tamaño, que superaron por un cierto margen a las de mayor capitalización y volvieron a situarse en el radar de los inversores.

El índice de small caps americanas Russell 2000 superó al S&P 500 en más de un 18% durante el periodo, marcando así su mejor resultado relativo en un periodo de 12 meses de los últimos cinco años1.

A 19 de agosto, el Russell 2000 acumulaba una subida del 23% desde principios de año, mientras que el S&P 500 había subido un 13% durante el mismo periodo2.

Las small caps han quedado relegadas en ocasiones a un segundo plano por parte de algunos inversores que han prestado más atención a las conocidas como «siete magníficas», al considerar que podrían convertirse en las primeras beneficiaras del auge de la inteligencia artificial.

Sin embargo, pensamos que la clase de activo presenta numerosos atractivos, como la exposición a las infraestructuras de inteligencia artificial, un sólido potencial de crecimiento, capacidad de diversificación y unas valoraciones más reducidas.

El impulso de la inteligencia artificial  

Buena parte de los resultados que ha registrado el mercado de las small caps ha venido impulsada por la confianza de los inversores, que se han mostrado optimistas en relación con la inteligencia artificial y el consiguiente desarrollo de las infraestructuras, así como por oportunidades más especulativas en sectores emergentes como la computación cuántica o la tecnología de drones.

En los últimos meses, aquellos segmentos del mercado en los que el impulso alcista había alcanzado niveles excesivos han experimentado una fuerte corrección. Sin embargo, el mercado de pequeña capitalización ha mostrado una notable capacidad de resistencia, ya que los inversores han rotado su exposición hacia segmentos poco valorados por el mercado y castigados en exceso, como el software.

Sin duda, muchas compañías de software se verán amenazadas por los rápidos avances en inteligencia artificial, pero muchas más lograrán reforzar sus ventajas competitivas si son capaces de acelerar la innovación y la adopción de la tecnología, un escenario que, en nuestra opinión, los inversores no están valorando en su justa medida.

Creemos que la evolución reciente del mercado ha sido positiva, pero también pensamos que el auge de la inteligencia artificial aún tiene mucho recorrido. Las small caps podrían seguir beneficiándose del fuerte gasto que están destinando las grandes tecnológicas a las infraestructuras de inteligencia artificial, que asciende a cientos de miles de millones de dólares y favorece directamente a numerosas empresas de menor tamaño.  

Existen numerosas compañías de pequeña capitalización que operan en nichos especializados, desde la modernización de las redes eléctricas hasta la fabricación de componentes específicos para la construcción de centros de datos, y que podrían estar bien posicionadas para beneficiarse de este contexto en los próximos años, generando posibles oportunidades para los inversores.

No obstante, este «superciclo» de inversión no deja de ser un ciclo, por lo que, a la hora de reforzar la capacidad de resistencia de la cartera, resulta fundamental llevar a cabo una cuidadosa selección de títulos que permita identificar a aquellas compañías que presentan unas oportunidades más sostenibles y unas valoraciones atractivas a largo plazo.

Impulso cíclico e industrial

Sin embargo, la verdadera base del potencial a largo plazo de las compañías de pequeña capitalización está en la recuperación de la economía real. No creemos que las small caps americanas se hayan convertido de forma estructural en una clase de activo dominada por oportunidades de crecimiento especulativo, sino que esperamos que se mantenga la tendencia hacia un enfoque más centrado en los fundamentales, como la solidez financiera y la evolución operativa de las compañías.

Otro de los sectores que ha contribuido recientemente a impulsar los resultados de las small caps ha sido el sector salud y, más concretamente, los segmentos de servicios sanitarios y biotecnología. Este último segmento ha registrado un notable impulso, gracias a la mejora de la confianza de los inversores y a la intensa actividad de fusiones y adquisiciones en el sector.

Pese a los problemas derivados del conflicto en Oriente Medio, el entorno para los sectores cíclicos de la economía es cada vez más favorable. Las tendencias de crecimiento estructural ligadas a las infraestructuras de inteligencia artificial, la generación de energía, la modernización de las redes eléctricas, la electrificación y la automatización siguen centrando la atención de los inversores.

Sin embargo, el aspecto más destacable es que, más allá de estas tendencias concretas, empezamos a observar ciertos indicios que apuntan a una mejora más generalizada de la actividad industrial.

Los índices de gestión de compras han mostrado una sólida expansión de la actividad del sector privado en Estados Unidos, lo que indica una recuperación más generalizada de la economía. El debate ya no se centra tanto en si la demanda industrial está mejorando, sino en si las previsiones actuales de las compañías y las estimaciones de consenso reflejan plenamente la magnitud de esa recuperación.

Si la recuperación cíclica mantiene su solidez, los segmentos del mercado con mayor exposición a la llamada economía «real» deberían verse especialmente favorecidos. Las compañías de menor tamaño y más centradas en el mercado nacional podrían ser las principales beneficiarias de tendencias propias del mercado estadounidense, como la relocalización de la producción y el aumento del gasto en infraestructuras.

El potencial de las small caps

Pese a los buenos resultados que han registrado recientemente, las small caps siguen cotizando con un descuento de valoración históricamente elevado frente a las compañías de gran capitalización. Según Morningstar, durante el segundo trimestre de 2026, las small caps americanas registraron un ratio precio-beneficios (PER) de 20,1, frente al ratio de 28,3 de las de mayor capitalización3. Un PER más bajo implica una valoración inferior en relación con los beneficios.

Además, la composición estructural de los índices de pequeña capitalización ofrece un mayor grado de diversificación sectorial y de exposición al ciclo económico que los índices de gran capitalización. Las small caps suelen presentar una menor concentración tanto por sectores como por principales posiciones, por lo que la rentabilidad no depende tanto de un reducido grupo de compañías de gran tamaño.

Eso también puede significar que las small caps suelen recibir una menor cobertura por parte de los analistas, lo que puede brindar a los inversores más oportunidades para identificar compañías con potencial que pasan desapercibidas para el conjunto del mercado.

Además, las empresas de pequeña capitalización suelen tener un nivel de flexibilidad y una capacidad de innovación que les permiten responder a nuevas oportunidades o problemas con mayor rapidez que las de mayor tamaño.

También existe la posibilidad de que estas compañías sigan cobrando protagonismo entre los inversores si estos siguen reduciendo su exposición a las empresas de gran capitalización en busca de valoraciones más atractivas y mejores perspectivas de crecimiento.

Gracias a la combinación de valoraciones atractivas y exposición tanto a las infraestructuras de inteligencia artificial como a la recuperación industrial, pensamos que las small caps americanas ofrecen actualmente una interesante oportunidad potencial de crecimiento diversificado.

[1] Fuente: Bloomberg  

[2] Fuente: Bloomberg, a 19 de agosto de 2026

[3] Morningstar Markets Observer: Q3 2026 | Morningstar

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