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Actualidad de mercado | Artículo - 6 Min

Semanal de mercados – ¿Desinflación «inmaculada»?

Los datos que se han publicado esta semana en la eurozona y Estados Unidos apuntan a un descenso continuo de la inflación. Los mercados de renta fija recibieron la noticia con un marcado repunte, al igual que los activos de riesgo, y se afianzaron las expectativas sobre la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo (BCE) anunciaran recortes de tipos de interés antes de lo que se esperaba. Nuestro equipo de renta fija se muestra algo escéptico en este sentido, ya que prevé que las presiones inflacionistas en Estados Unidos no van a remitir tan fácilmente.  

Notable descenso de la inflación de la eurozona

La caída registrada esta semana por la inflación de la eurozona animó a los inversores que esperan que los bancos centrales comiencen a recortar próximamente los tipos de interés.

El índice de precios al consumo armonizado (IPCA) de los veinte países de la eurozona cayó del 2,9% registrado en octubre al 2,4% en noviembre. La causa principal fue la caída de la inflación subyacente, tanto de los bienes como de los servicios. Dicha tasa de inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, cayó del 4,2% al 3,6%.

Este descenso de la inflación general, más acusado de lo esperado, la acerca más al objetivo del 2% fijado por el BCE y está generando una cierta expectación sobre el momento en el que la entidad comenzará a recortar los tipos de interés.  

El BCE interrumpió en octubre sus subidas de tipos, pero los inversores prevén que podría comenzar a anunciar recortes ya en abril. La presidenta de la entidad, Christine Lagarde, señaló la semana pasada que aún era demasiado pronto para «cantar victoria» en la lucha contra la inflación y advirtió de que el crecimiento de los precios podría reacelerarse «en los próximos meses» a medida que las recientes fuerzas desinflacionistas comenzaran a remitir.

Nuestro equipo macroeconómico percibe una inflexión en todos los parámetros de la inflación subyacente de la eurozona. Ha revisado a la baja su previsión de inflación subyacente y prevé que esta tasa vuelva a situarse en el objetivo del 2% en la región a mediados de 2024. Dicha revisión ha venido impulsada en gran medida por los precios de los alimentos básicos. Prevemos una desinflación de los precios de los servicios como consecuencia de la reducción de la demanda interna y el debilitamiento del mercado laboral.

Sobre esta base, en teoría, el BCE podría comenzar a recortar los tipos de interés en marzo o abril de 2024. Sin embargo, pensamos que lo más probable es que espere hasta junio para tener una visión más completa de los acuerdos salariales que se alcancen en primavera.

La presidenta Lagarde y los miembros del consejo del BCE ya han advertido de que necesitaban ver más pruebas de la desaceleración del crecimiento de los salarios antes de estar seguros de que la inflación caía lo suficiente para cumplir el objetivo fijado por el banco central. Dicha advertencia se vio reafirmada la semana pasada con la publicación de los datos de negociación salarial, que mostraron una aceleración del 4,4% registrado en el segundo trimestre al 4,7% en el tercero.

El indicador de inflación de la Reserva Federal muestra un entorno de precios más favorable

La última semana de noviembre se publicó el indicador de inflación favorito de la Reserva Federal, el índice de gastos en consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés). El PCE subyacente, que excluye los precios de los alimentos y de la energía, subió un 0,2% con respecto al mes de septiembre, cuando la tasa intermensual se situó en el 0,3%. En términos interanuales, el PCE subyacente aumentó un 3,5% en octubre (tras el aumento del 3,7% registrado en septiembre). En la última reunión de la Reserva Federal, la entidad anticipó una tasa del 3,5% en diciembre. 

Estos datos se han publicado después de que en días anteriores se anunciara una caída superior a la esperada del índice estadounidense de precios al consumo, que se situó en octubre en el 3,2 % interanual (tras la subida del 3,7% en los doce meses anteriores a septiembre), marcando así la primera caída en cuatro meses. 

La confianza de los inversores se vio también impulsada por la revisión de los datos relativos al PIB estadounidense, que puso de manifiesto que, aunque el PIB creció a una tasa anual del 5,2 % en el tercer trimestre (frente al 4,9% de la estimación preliminar), la inflación se ralentizó más de lo esperado. El PCE también fue objeto de una revisión a la baja de un 0,1% al 2,8%.

Tras el tono de prudencia que había adoptado hasta ahora la Reserva Federal en sus últimas reuniones, la tendencia alcista de la renta fija se vio respaldada esta semana por las declaraciones de Christopher Waller, uno de los miembros de la entidad que se habían mostrado más partidarios del endurecimiento monetario, quien afirmó estar «cada vez más seguro» de que la política actual de la Reserva Federal estaba «bien posicionada» para llevar la inflación al objetivo del 2%. El mercado percibió estas declaraciones como la puerta de entrada a un recorte de tipos en la primera mitad de 2024. 

En un discurso titulado «Parece que algo está cediendo», Walter señaló: 

«Si la desinflación se mantiene durante algunos meses (no sé cuántos, tres, cuatro o cinco meses) podríamos comenzar a recortar los tipos de interés solo porque la inflación es más baja». 

Este razonamiento (recortes de tipos simplemente porque la inflación está disminuyendo, sin esperar a que alcance el objetivo del 2%) explica por qué los mercados descuentan un recorte de un cuarto de punto en la reunión que celebrará la Reserva Federal en mayo de 2024, frente a las expectativas de mediados de octubre, cuando no pensaban que hubiera ninguna posibilidad de que se aprobaran recortes de tipos a mediados de 2024. 

El repunte que ha registrado este mes el mercado estadounidense de renta fija ha provocado la disminución del rendimiento de los títulos del Tesoro a diez años, desde el 5,02% que marcaba hace un mes, su nivel más alto de los últimos 16 años, al 4,25% que ha registrado esta semana. Los mercados descuentan que la Reserva Federal habrá recortado los tipos de interés en torno a los 125 puntos básicos en enero de 2025 (a finales de octubre, la previsión de los mercados apuntaba solo a 50 puntos).

Tipos altos durante más tiempo

En opinión de nuestro equipo de renta fija, cuando da por hecho que la inflación va a continuar disminuyendo de manera constante, el mercado estadounidense de renta fija se está adelantando a los acontecimientos y está descontando demasiados recortes de tipos en 2024.

Si bien es cierto que los datos más recientes de la eurozona indican claramente que ya hemos dejado atrás el periodo de inflación elevada, no pensamos que la inflación estadounidense vaya a remitir tan fácilmente. Por eso, pensamos que los recortes de tipos que aprobará la Reserva Federal en 2024 no superarán los 75 puntos básicos y que la entidad no iniciará dichos recortes hasta la segunda mitad del año.

No cabe duda de que la reducción progresiva de la inflación aumenta la posibilidad de que se pueda alcanzar el objetivo del 2% en los próximos meses sin que se produzca una ralentización económica más profunda, pero pensamos que se trata de algo poco probable.

Según nuestro equipo de renta fija, las presiones inflacionistas en Estados Unidos siguen siendo volátiles. En su opinión, existe una rigidez subyacente en el mercado laboral estadounidense que hace que los salarios y los precios de los servicios básicos, excluida la vivienda, no caigan tan rápida o fácilmente como el mercado parece anticipar.

Antes de la próxima reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, las autoridades y los mercados tendrán acceso a los datos relativos a las ofertas de empleo, a un informe del mercado laboral y a la encuesta de gestión de compras del mes de noviembre.  Los datos correspondientes al IPC se publicarán el 12 de noviembre, el primer día de reunión del comité.

En cierta medida, estos datos nos dirán si la inflación y la demanda agregada continúan evolucionando en la dirección adecuada y si la inflación continúa disminuyendo de manera estable o con sobresaltos hasta el objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal. 

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